Los niños de la Clase III salieron muy emocionados hacia la Dehesa de Valdelatas. Su aventura comenzó al bajar del autobús, donde un camino de tierra los invitó a adentrarse en una arboleda en la que reconocieron rápidamente los majestuosos pinos piñoneros, con su característica forma de paraguas. Desde el inicio, la emoción por descubrir la fauna local fue evidente: a lo largo de los senderos avistaron ardillas, liebres, milanos y mariquitas. También exploraron la vegetación autóctona, identificando esparragueras y encinas, y recogieron agallas con gran curiosidad.

El punto culminante de la excursión fue cruzar un pequeño arroyo, lo que convirtió el recorrido en una auténtica aventura. A continuación, jugaron a hacer equilibrios sobre unos troncos caídos y transformaron elementos de la naturaleza en casas, espadas, aviones y letras. Tras la comida, disfrutaron de un tiempo de juego libre junto con cuatro compañeros mayores de la Clase 16 que los acompañaron en esta jornada.
Antes de regresar, revisaron con cuidado que el campo quedase limpio y, con el cansancio alegre de un día bien aprovechado, volvieron al colegio tras su primera jornada completa fuera del aula. Al día siguiente, solo quedaba una gran pregunta: «¿Cuándo volvemos a ir de excursión?».








