• Entre 1.940-1.950, supone la difícil puesta en marcha, primero en un “chalet” alquilado en Madrid, pronto en dos. Primeras representaciones públicas del Auto de Navidad, Historia del Romancero y reconocimiento oficial en 1.946.
  • Entre 1.950-1.970, etapa de Miguel Ángel, el colegio cambia de sede, se establece en el edificio cedido por el Instituto Internacional de Boston, situado en la calle de Miguel Ángel, 8 Madrid. Este periodo marca la consolidación de “Estudio”. Periodo magnífico determinante de su acusada personalidad: Asociación de Alumnos, ateneos, Auto de Navidad, multiplicación de excursiones, baloncesto, hafices.
  • Entre 1.970-1.990, el gran reto, el colegio construye su propia sede en Aravaca, obra del arquitecto Fernando Higueras, en una finca lindante con la tapia del Monte del Pardo y muy próxima a los jardines del Palacio de la Zarzuela. Su proyecto pedagógico sigue en marcha,  incluso con una renovación de la primaria desde 1.980.
  • 1.990 a la actualidad. Afrontamos un nuevo reto, la puesta en marcha de la Fundación Estudio, la ampliación y adecuación de instalaciones deportivas, clases… y esta vez sin sus fundadoras que fueron el alma y la vida del Colegio.
  • Septiembre 2010. La Fundación Estudio culmina la absorción del Colegio “Estudio”, por lo que la actividad del mismo queda integrada directamente en la Fundación que la dirigirá y coordinará.

Conviene repasar las características de “Estudio”, cuyo antecedente más inmediato hay que buscarlo en el Instituto-Escuela, defensor de la independencia ideológica, religiosa y económica, fundada por la Junta para Ampliación de Estudios y por el Ministerio de Instrucción Pública, en 1918.  Este proyecto educativo está basado en una formación integral de la persona, encaminada a lograr una convivencia guiada por el respeto y el afecto. Pretende, además, el desarrollo de todas las facultades: físicas, morales, estéticas, manuales, organizativas; un estímulo del pensamiento racional junto a la sensibilidad y la imaginación o creatividad, el espíritu de superación y de lealtad, el sentido crítico, la solidaridad, el respeto, el sentido del deber y la responsabilidad.

En 1.940, Jimena Menéndez Pidal, Carmen García del Diestro y Ángeles Gasset junto a un pequeño grupo de profesores y algunos antiguos alumnos también del Instituto-Escuela, se lanzaron a la aventura pedagógica que supuso la apertura del Colegio “Estudio”, que desde su nacimiento se convirtió en el eslabón que mantuvo vivo todo lo que se había destruido – al menos en apariencia y en intención – entre 1.936 y 1.938.

 
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