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Nuestro modelo pedagógico considera necesario entender y atender las necesidades de los alumnos, adaptarse a sus características específicas, muy diferentes a las de generaciones anteriores. Incorpora los avances de los últimos años que priorizan la importancia de desarrollar las diferentes Inteligencias, entre otras: el aprendizaje visual, creatividad, imaginación, gusto por las artes, música, sentimientos, afectividad, intuición, expresión no verbal, la capacidad de llevar a cabo varias tareas a la vez, independencia, persistencia, entre otras cualidades.

Contempla la idea de un aprendizaje global, donde la razón y las emociones caminan a la par, en el que el alumno es sujeto activo de su aprendizaje y colabora en la construcción de su conocimiento.

Nuestra labor como educadores es desarrollar el Pensamiento:

  • Pensar, que es saber encontrar soluciones diversas y creativas a los diferentes problemas.
  • Emprender, que es tener ideas propias.

Hay que escuchar al niño, dejándole hablar, valorando siempre sus aportaciones, aunque en ocasiones haya que reconducirlas, para que logre elaborar un pensamiento propio. Transmitir a los alumnos confianza en sí mismos, despertar su ilusión. Éste es un proceso que puede parecer lento, pero que no se debe sacrificar por la falta de tiempo o la urgencia de terminar los programas.

Este planteamiento afecta a todos los aspectos relativos a la educación y exige una reflexión permanente sobre:

  • la forma de entender el Conocimiento.
  • el papel que los alumnos deben tener en su aprendizaje.
  • nuestra responsabilidad en el desarrollo emocional.
  • el papel de los padres.
  • el papel de los profesores.

Conocimiento entendido como un todo, sin fragmentar el saber en disciplinas; las distintas materias son sólo aspectos concretos, diferentes, desde los que acercarse a él, favoreciendo el desarrollo de las diferentes destrezas. Lograr una visión de conjunto del Saber, no un cúmulo de informaciones puntuales, sin conexión entre sí.

Nuestros alumnos deben manejar los diferentes lenguajes: corporal, emocional, artístico, la lengua propia, los idiomas, las TIC, el lenguaje científico que combina el pensar lógico con el crítico y el creativo sin dar prioridad a unos frente a otros, siendo conscientes de la importancia de la expresión oral, la lectura y la escritura.

Acceder de forma efectiva a la información que tienen a su alcance; desarrollar su sentido crítico, para que puedan hacerlo de una forma selectiva y enseñarles a construir algo propio a partir de ella, respetando y favoreciendo los distintos procesos de pensamiento.

Las clases deben plantearse como un taller de trabajo, desarrollar en ellas proyectos comunes, que interesen a quienes aprenden, vinculados con su necesidad y deseo, donde tenga cabida la experiencia personal. El desarrollo de cada clase debería ser siempre imprevisible.

Los contenidos no son el fin sino el vehículo para acercarse al conocimiento y por ello el currículum debe ser abierto y flexible, adaptarse a las condiciones reales de los alumnos y de su entorno, a sus intereses, a la realidad social y a la actualidad de los acontecimientos diarios.

  • Debe ajustarse para que concilie adecuadamente las nuevas corrientes pedagógicas con el proyecto educativo del Colegio y la posibilidad de su puesta en práctica.
  • Ser coherente, centrado en cada etapa evolutiva, en la madurez y capacidades de los alumnos, de modo que se contemplen distintas posibilidades de desarrollo, diferentes niveles y ritmos de aprendizaje; respetar los procesos de pensamiento individuales, la diversidad de quienes aprenden, tomando siempre en consideración, como punto de partida, los conocimientos previos, la situación real del grupo, sabiendo dónde queremos llegar para secuenciar correctamente el contenido y su programación.
  • Debe incorporar diferentes metodologías para que los alumnos desarrollen sus diferentes capacidades individuales, emocionales, intelectuales, así como sus habilidades sociales.
  • Incluye el recreo como espacio de aprendizaje, la importancia del juego y el movimiento, de la actividad física y el deporte.

Es preciso hacer visible los diferentes pasos del proceso de aprendizaje, a través de la intervención oral de los alumnos, de ejercicios que valoren no sólo la memoria sino la comprensión, la capacidad de relacionar, la expresión escrita, inducir a la creatividad y no exigir una mera repetición de contenidos. Evaluar no es asignar una nota numérica, hay que cotizar de forma individual los progresos, el esfuerzo, aconsejar, orientar, no juzgar.

A lo largo de la etapa escolar maduran también los aspectos emocionales: capacidad de decidir, responsabilidad, principios éticos y morales. Las diferentes actitudes ante la vida se educan; nuestro papel como Institución Educativa es:

  • Ayudarles a ser positivos, personas constructivas, optimistas, felices, desarrollar la empatía.
  • Transmitir que el esfuerzo, la voluntad y la constancia son necesarias para lograr un objetivo.
  • Que aprendan a tolerar la frustración, como parte del aprendizaje de la vida.
  • Cuidar el desarrollo social para que aprendan a desenvolverse en un futuro como ciudadanos del mundo, comprometidos, autodisciplinados, y para ello deben tomar conciencia de sus responsabilidades con el grupo, con su entorno, con la sociedad.
  • Hacerles entender la importancia del trabajo con los demás, la necesidad de unir las diferentes capacidades para lograr algo en común.
  • Enseñarles a ser rigurosos.

Nuestra obligación es capacitarles para que puedan afrontar con éxito las siguientes etapas de su formación y poder llevar a cabo el proyecto de futuro que cada uno decida . Una educación global abarca a todos los que forman parte del proceso de desarrollo de los alumnos. Es evidente la importancia de los modelos en el aprendizaje, de la transmisión de actitudes, de la necesidad de una coherencia en las formas de actuar, se aprende de “ver hacer”.

El Colegio debe entenderse como un lugar de aprendizaje común, que involucra a padres y profesores, y por tanto es preciso explicar y compartir los procesos para lograr la sintonía necesaria entre las Familias e Institución.

Los padres deben estar al tanto del proceso educativo de sus hijos, muy diferente a como aprendieron ellos, y necesitan conocer los modelos, las metodologías y didácticas para poder seguirles y ayudarles si es preciso.

La figura del docente como modelo y guía que acompaña al alumno en su proceso de aprendizaje exige:

  • Ser capaz de gestionar y reconocer sus propios sentimientos para cuidar el desarrollo emocional de sus alumnos y saber adaptarse a las necesidades del grupo.
  • Un conocimiento profundo de su materia, que le permita ser flexible y paciente, incorporar nuevas metodologías, adquirir nuevas herramientas y ponerlas en práctica de forma efectiva.
  • Dominar el lenguaje, saber escuchar y expresarse correctamente, saber estar.
  • Conocer las secuencias del aprendizaje: qué saben sus alumnos, que aprenderán después.
  • Tener una visión global de las diferentes etapas evolutivas, para poder priorizar y adaptar en cada caso los contenidos al grupo.
  • Reconocer en cada alumno sus peculiaridades, saber orientarle y ayudarle para que logre sacar de ellas el mejor partido, para que se sienta útil, capaz y necesario.
  • Un proceso de Formación continua que le permita estar al día, conocer lo que acontece en el mundo de la Educación, desarrollar nuevas competencias y adquirir seguridad en la incorporación de nuevos procesos y en el uso de nuevas metodologías.
 
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